
CON AMOR PARA TÍ Y PARA MÍ |
consejos prácticos para la familia y la juventud. LUISA LOIDA TORRES QUINTANILLA


imagen de arteparaJesúsCuando tú haces silencio es porque no tienes tiempo de hablar con Él. Cuando Él hace silencio es porque está atento a cada paso de tu vida.
Cuando tú hace silencio es porque estás cansado del día. Cuando Él hace silencio es porque está pendiente de tu sueño.
Cuando tú haces silencio es porque la carga del pecado te acusa. Cuando Él hace silencio es porque quiere darte tu espacio.
Cuando tú haces silencio es porque te sientes avergonzado delante de Él. Cuando Él hace silencio es porque está esperándote con sus brazos abiertos.
Cuando tú haces silencio es porque tus obras han sido malas. Cuando Él hace silencio es porque sus obras ya te han hablado de su inmenso amor.
Cuando tú haces silencio es porque simplemente no tienes ganas de hablarle. Cuando Él hace silencio es porque Él ya te está hablando a ti.

arteparaJesuslas clínicas están llenas de pacientes con problemas de colitis, gastritis, stress, dolores agudos de cabeza y malestares generales en su organismo. Sabemos que hay problemas económicos y falta de empleo, la situación social cada vez se torna más difícil, hay alto índice de violencia y carencia terrible de la práctica de los principios de la Palabra de Dios en el familia, la escuela y ya no se diga en los medios de comunicación social.
Esta situación afana y preocupa a las personas, ya que su corazón está lleno de incertidumbre. Y muchos buscan soluciones en sus propias fuerzas, se olvidan del principio de Dios de Soberanía, y que Él tiene el control de todo.
Hay quienes trabajan por los bienes materiales y lujos diversos; que se afanan noche y día por obtenerlos y cuando no lo logran se enferman y decaen.
Cristo nos dió la clave del éxito aplicado en cada área de nuestra vida en Mateo 6:33 "Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas serán añadidas"
La Prioridad debe ser Cristo en todo.
Somos libres de la ansiedad y del afán cuando nos refugiamos en los brazos de Cristo.
Si permanecemos en Él y su Palabra permanece en nosotros pidamos todo lo que queramos y será hecho (Juan 15:7).
La clave de la prosperidad no viene de cuanto nos desgastamos trabajando para obtener riquezas, bienes, estabilidad social y felicidad. Todo esto viene como añadidura,regalo, cuando somos obedientes a Cristo y dejamos que el gobierne nuestra vida.
Vale la pena no afanarse, Cristo tiene todo bajo control. Amén.
Con amor para tí y para mí...