miércoles, 25 de febrero de 2009

¿AGRADECIDOS...?

Agradecimiento es una palabra desconocida por muchos y olvidada por otros.   
Hay principios en el Reino de los cielos que nos invitan a ser agradecidos con todos y principalmente con los progenitores.

Si sabemos ser agradecidos estaremos aplicando el principio eterno de la siembra y cosecha y a su vez si se sabe ser agradecidos con los padres, no costará hacerlo con El Padre Celestia. 

Honrar a padre y madre no solo aplica cuando se depende de ellos, también vale cuando ya no se vive con ellos,  cuando son ancianos es cuando más necesitan afecto, comprensión, respeto y honra. 

¿Pero porqué olvidamos pronto su sacrificio y dedicación?
¿Por qué se olvidan sus desvelos y lágrimas?
¿Por que  la ingratitud hacia ellos cuando son ancianos?
es por la falta de agradecimiento, y se resume en la siguiente historia: 

 <<... Me he escapado para venir a verlo. Un nieto me ha traído a regañadientes a la iglesia de ahí al lado. Volverá a buscarme dentro de tres cuartos de hora... Ya sabía yo que lo del servicio dominical le pondría los pelos de punta. (Echa la cabeza hacia atrás para reírse; la risa acaba en tos.) O sea, que tenemos ese tiempo... Yo vivo con mi hijo no lejos de aquí, pero no me dejan salir sola. No por miedo a que me pase algo, sino por miedo a que les pase a ellos: a que vaya con el cuento a alguien y me saquen de mi cautiverio... En cuanto me quedé viuda hace seis años, mi hijo... Aunque él no es el malo, es ella, que no es de nuestra sangre... Mi hijo vendió mi casa, que era como Dios manda, con mucha habitación y techos altos... "No hay quien los limpie sin partirse una pierna", decía ella que es una comodona. Lo vendió, y se compraron el piso donde estamos ahora. Tienen tres niños; bueno, yo tengo tres nietos, pero como si no. Y dijeron que yo no cabía allí, y me llevaron a un antro en las afueras. Estaba lleno, lleno, de viejos.

Pero por un problema que hubo decidieron sacarme del asilo y me trajeron aquí. Y es muy triste decirlo, pero estoy mucho peor... Me han puesto a vivir -bueno, lo que es vivir...- en una especie de alacena o de armario o de despensa, qué sé yo lo que es aquello. Una celdita donde, si quepo tumbada, es porque he menguado mucho.

 

Con un ventanuco allá arriba. Me cierran por fuera, porque dicen que estoy yendo al baño todo el día y toda la noche: qué manía con el baño, ¿eh? Tengo que golpear en la puerta, y entonces la criada -porque el cuarto da a la cocina- me abre, si está allí; si no, me aguanto. A ella, a mi nuera, le ha dado por decir que huelo mal. Si no me dejan ni bañarme a gusto, si no me lavan la ropa, si no me permiten que la lave yo, porque dicen que no sé manejar la lavadora y la estropeo, ¿qué querrán?... Nadie sabe que yo vivo en esa casa; a las visitas se lo ocultan.

 

A los nietos no me los dejan ver, porque dice ella que los entenebrezco: hay que ver qué palabra; que los niños sólo tienen que ver cosas alegres y personas alegres. Como si yo, que he sido un cascabel toda mi vida, fuese ahora un entierro de tercera. La culpa es suya. Secuestrada me tienen; sólo me sacan para cobrar la pensión. Una noche que tenían a cenar a un médico importante, me puse a dar patadas a la puerta. Le dijeron que era una tía materna loca; que por amor no me metían en un sanatorio, pero que qué cruz se habían echado encima... El mejor día me envenenan. Yo tengo un régimen, por el azúcar, ¿sabe usted?, y no me lo respetan, qué va. Ellos querrían que me muriera. Y yo también, si esto va a seguir así; pero de muerte natural. No como uno del asilo, que le había puesto su nuera el ataúd a los pies de la cama. 0 como otro que, porque no lo admitían en un hospital en el mes de julio, lo dejaron en una gasolinera mientras hacía pis, que se dice muy pronto. Sus propios hijos, ¿eh? Como dice el refrán: cría hijos y te sacarán los ojos...»


Triste condición ¿verdad? para alguién que se dió por amor a sus  hijos.  

por favor hagámos la diferencia y honremos a nuestros ancianos lindos.  Si hacemos esto estaremos honrando al Padre Celestial que envió  a su santo hijo a morir por nosotros. 

con amor para tí y para mí. 


domingo, 22 de febrero de 2009

SIETE CARACTERÍSTICAS BÁSICAS PARA SER UN INSTRUMENTO DE DIOS.

Estas características están basadas  en la vida de David  ¿Por qué David, vino a ser conforme al Corazón de Dios?
Su vida es fiel reflejo   de placer, gozo y abundancia en Dios.
Cuando huía de Saúl, se le unieron los afligidos y amargados de espíritu y más adelante los encontramos en el libro de Crónicas como los valientes de David.
¿Cuál era el secreto de este hombre?
1. Humildad y Mansedumbre.  I Samuel 16:11.  Que significa tener un corazón manso:  es la capacidad de someterse a la autoridad delegada.
Dios anda buscando personas que se sometan.   David tenia esa capacidad y una autoestima saludable.   Cuando Dios encuentra esta característica en una persona Él la bendice y la usa.
2. La Unción o llenura del Espíritu Santo: vv. 12 y 13
El corazón manso es un odre nuevo dispuesto a recibir la llenura del Espíritu Santo. 
y esto trae gozo, paz y :
3. Disposición de servir en lo poco: v. 18. La llenura promueve el respaldo de Dios aun en tareas o actividades que para otros parezcan insignificantes.  David ministró a una persona, es decir que comenzó con un ministerio pequeño.  uno a la vez. y esto aumentó : 
4. La fe en Dios. 
Se comienzan a experimentar cosas  sobrenaturales (17:13) y a caminar en dimensiones que solo el poder del Espíritu Santo puede hacer a traves de nosotros. Y Esta característica prepara para:
5.Honrar a Dios.  17: 45 - 47.  David honró a Dios en medio  de la batalla.  Sabía que la mano de Jehová estaba con él.
6. Respeto y reconocimiento de la autoridad delegada.  24:4-7 y vv 10-12
Es importante aprender a obedecer la autoridad a pesar de...
7. ministrar misericordia.   A pesar de... David honró a Saúl.  vv 16-17
Los grandes hombres y mujeres de Dios son los que aprenden  pagar bien por el mal recibido.

Si quieres ser bendecido debes disponerte a: ser manso y humilde, lleno del espíritu Santo, servir a Dios , tener fe;honrar a Dios, reconocer y respetar la autoridad delegada y tener un corazón misericordioso y entonces estás listo para ser un instrumento útil en las manos de Dios.




jueves, 19 de febrero de 2009

¿POR QUE LE AMAS?



En un devocional con estudiantes del Instituto Bíblico, se meditaba en la vida de Cristo sobre la siguiente interrogante ¿Porqué le amas?  
Muchos respondieron, le amo porque me salvó, otros dijeron le amo porque me sanó de una enfermedad terminal, alguien más dijo: le amo porque él me amó primero, pero al final una jovencita dijo: le amo porque sobre mí había pena de muerte y ya estaba la sentencia dictada, estaba condenada para siempre, pero Cristo murió en mi lugar y ahora soy declarada inocente y ya no hay más condenación, he sido justificada, porque Cristo pagó el precio y eso me mueve a amarle y a servirle. 

A Cristo no se le ama por interés, a él se le ama incondicionalmente, y merece que vivamos a la altura de su sacrificio  que llevó a cabo en la cruz del calvario.
Todos los días debemos dar gracias a Dios Padre por enviar a su Hijo a pagar el precio.  
Un escritor o escritora española del siglo XVI describió a la perfección ¡por qué amaba a Cristo!
 Este soneto lo leí en la Universidad, cuando estabamos estudiando la poesía mística y ascética, y aunque todavía no era cristiana, ya que estaba en mi lamentable etapa de rebeldía, me tocó mi corazón :
Soneto a Cristo crucificado
Anónimo español - Siglo XVI

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

¡Tú me mueves, Señor!  Muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muévenme en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

¡te amamos Jesucristo! te amamos. 

con amor para tí y para mí.

lunes, 16 de febrero de 2009

EN BUSCA DE UN PADRE

Hoy en día son cientos de pequeños y jóvenes que  viven en familias monoparentales, es decir que viven solo con  uno de sus padres, otros ni siquiera tienen la oportunidad de vivir con uno de ellos, y en sus mentes se imaginan que un día tendrán la dicha de conocerles o compartir.
conocí a una niña que hasta la edad de seis años, disfrutó vivir con sus padres, luego éstos se separaron, quedando un gran vacío en el pequeño corazón de esta niñita, esta pequeña se quedó viviendo solo con su  madre, sufriendo en silencio y añorando el cariño de su papá.   un buen día, despues de seis largos años, encontró de nuevo a su padre,  ella muy feliz le abrazó y le dijo que le había extrañado,  éste  queriendo justificar su error le respondió: hija me separé de tu madre, por que solo niñas me daba y déjame decirte que a mí solo me gustan los  hijos varones, no las niñas.  
pensemos ahora lo que estas palabras pudieron hacer en el corazón de la niña,  qué de su autoestima, de su autoconfianza.  
Por mucho tiempo había buscado la aprobación y el amor del padre y al encontrarle solo recibió reproches y dolor.

Ahora esta pequeña tiene 42 años y cuando cumplió 26 se encontró con un Padre que le amó desde antes de la fundación del mundo, sanó su corazón  y le hizo libre.   Le hizo entender que siempre le había amado.
Él ha dicho en su palabra "aunque tu padre y tu madre te dejaren con todo yo te recogeré."

Esta niña tuvo un verdadero encuentro con el Padre Todopoderoso y lo más lindo ahora ella ministra la vida de jóvenes heridos.

Hay una alabanza que dice:  "Sendas Dios hará, donde piensas que no hay, el obra de maneras que, no podemos entender, el te guiará a tu lado estará....

Cristo hace nuevas todas las cosas y da una razón de vivir.  Él es el camino al Padre. 
Y las desdichas del pasado las convierte en bendiciones para otros.

Con amor para tí. 

nota:

Hoy en día esta niña tiene a la vez una bonita relación con su padre terrenal, éste le visita periódicamente y ella le honra.  
Que bueno es Dios que nos restituye todo.  

Este video nos recuerda el verdadero amor de nuestro Padre Celestial...

sábado, 14 de febrero de 2009

¿ESTAMOS DANDO LO MEJOR DE LO MEJOR A JESUCRISTO?

Hace un  tiempo atrás, cuando todavía era estudiante en el Instituto Bíblico Betel Central de las Asambleas de Dios, llegó a mis manos un libro de devocionales, entre los cuales estaba una historia que impactó  en gran manera mi vida.   
Y  la historia era sobre un misionero en la India que se encontraba cerca del rio Ganges, descansando, y como de todos es sabido la India es conocida por su gran arraigo de la idolatría, según estudios, tienen más de tres millónes de dioses y entre sus principales está el gran rio Indo
 Ganges.

Pues la historia se desarrolla a la orilla de este  famosos rio.   El misionero que descansaba cerca del mismo, pudo a lo lejos observar a una mujer con dos pequeños a su lado, uno de ellos con muletas, ya que sufría de impedimento físico, el otro chiquillo, parecía gozar de buena salud y de cero impedimento, la mujer se inclinaba al rio en señal de adorarle y rendirle tributo u ofrenda.   El misionero que a lo lejos observaba todo, nunca pensó que la mujer le sorprendería,  ya que  ésta arrojó al rio a su pequeño hijo el que no  tenía ningún impedimento.  Ante tal espeluznante escena el misionero corrió hacia donde estaba la mujer, la cual se deshacía en lágrimas, viendo como su hijo era arrastrado por el rio.  Al llegar donde ella, el misionero le pregunta: señora, nunca pensé que usted hiciera tal cosa, con uno de sus pequeños hijos, y ahora le preguntaré, ¿porqué no ofrendó al rio a su hijo inválido? la señora un poco entre sorprendida y molesta por la magnitud de la pregunta, le respondió, señor no sé que tipo de Dios tienen ustedes, pero nosotros al nuestro le damos lo mejor.   no lo dañado o lo que no queremos.   Entiende le damos lo mejor. 

Que impactante.   Tenemos al Dios Verdadero,  el cual a diario nos hace estrenar, ya  que en el Libro de Lamentaciones dice que sus misericoridias son nuevas cada mañana y que grande es su  fidelidad.  y en Juan 3:16 dice que de Tal manera nos amó que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que Él cree no se pierda, más tenga vida eterna.  
Nuestro Dios es lo máximo,  y ahora pregunto ¿Que le estamos dando?
lamentablemente decimos que le amamos, pero nuestras acciones muchas veces dicen lo contrario.   
Por ejemplo: 
Se pasa más tiempo trabajando, divagando que en comunión con él .
En cuanto a nuestras finanzas, nos alegra que sea  nuestro proveedor, pero a la hora de ofrendar, nos duele la mano. 
Agradecemos que nos tenga reservadas cientos de promesas, pero no leemos su Palabra. y es más no queremos obedecerle.  
Si le amamos, ¿por qué se le dan las  sobras de todo?
Nuestro Señor se merece lo mejor de lo mejor, calidad de tiempo, calidad de vida consagrada a él, calidad de familia, calidad de ofrendas y calidad de comunión con él.

No olvidemos que él dijo:  "Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas os serán añadidas..."

Es tiempo de dar lo mejor de lo mejor a Cristo el dueño de nuestra vida. 

Los talentos, dones, habilidades y destrezas Cristo nos las dió para que le sirvamos y le honremos.

 Tomemos tiempo para meditar en esto y reflexionar en oración delante de él, valorando sobre lo que a diario ofrecemos a nuestro leal y fiel rey.

Con todo amor para tí y para mí.













miércoles, 11 de febrero de 2009

UNA VIDA QUE TRASCIENDE HASTA LA ETERNIDAD



Eric Liddell

El 6 de abril de 1923, en un pequeño salón de Armadale, Escocia, Eric Liddell habló por primera vez de su fe en Cristo. Ochenta personas vinieron oír al famoso corredor dar su testimonio.

“Tímido, él caminó adelante y por algunos segundos examinó a su audiencia que esperaban. Después él comenzó”
“No había el aire de una conferencia, ningún puño que golpeara pesadamente en la mesa, ningún señal o meneo de un dedo para tensionar un punto, ninguna voz levantada para impresionar. De hecho, no era un discurso típico. Era apenas una charla reservada, y en sus palabras claras lentas, Eric por primera vez en su vida dijo a mundo lo que significó Dios para él.
“Él habló de la fuerza que se sentía dentro de sí, convencido del amor y de la ayuda de Dios. De cómo él nunca preguntó porque le sucedieron las cosas, o a otros. Él no necesitó explicaciones de Dios. Él creyó simplemente en él y aceptó lo que vino.”

Las noticias de la charla de Liddell fueron divulgadas en cada periódico en Escocia la mañana próxima. Dios preparaba a Liddell para honrarlo, y su testimonio todavía reverbera hoy.

Liddell era un corredor poco ortodoxo. En la línea de largada solía alzar sus ojos hacia el cielo y en su mente resonaba “El Señor me guía”. Al final de cada carrera solía estrechar las manos de cada competidor, no importara su raza o color.

A partir de la confesión pública de su Fe, aparecieron muchos escépticos que no le auguraban la menor posibilidad de éxito.
Cuando en Julio de 1923, correría la final de la Asociación Inglesa, Liddell silenció a los escépticos ganando la carrera de 200 yardas y también la de 100. La marca establecida por Eric Liddell se mantuvo como la major en Inglaterra durante 25 años.
Ganó la Copa Harvey al mejor desempeño y se preparó para las Olimpíadas de París en el verano de 1824.

Así llegó el momento decisivo, el más esperado por cualquier atleta: La final Olímpica.
En París se usaría por primera vez la frase “Más lejos, más fuerte, más rápido”. 


Pero Eric Liddell, que había trabajado en su preparación a lo largo de todo el año, tenía convicciones muy fuertes, las que sostenía por sobre sus posibilidades de fama o éxito deportivo. El domingo previo, a tres días de la final, Liddell participó de una Reunión de Culto en París en la que ofició como predicador. Increpado por la prensa y algunos miembros de la Asociación Olímpica de su país, sobre la necesidad de descansar y realizar un entrenamiento adecuado, Liddell se sostuvo en su posición. Para Eric el Domingo era el Día que estaba consagrado al Señor.


El miércoles, tres días más adelante, acabó tercero en el Sprint de 200 metros, tomando una medalla de bronce inesperada.
Esperó con expectativas pero tranquilo por la final de los 400 metros. Nadie esperaba que ganara, no un predicador que prefería predicar un domingo antes que entrenar.
En la línea de partida, sacudiendo las manos, como el resto de los competidores, se alistaba para la carrera de su vida.
Con su estilo particular, meneando su cabeza y su cuerpo esperó el disparo de salida y corrió. Terminó la carrera cinco metros por delante de su rival más próximo. Había conseguido la medalla dorada y batido un nuevo récord mundial.


Vida y misión



Eric Henry Liddell había nacido el 16 de Enero de 1902 en Tianjin, al norte de China, segundo hijo de Rev y James Dunlop Liddell que eran misioneros de la Asociación Misionera de Londres.

Fue educado desde 1908 hasta 1920 en el Colegio Ethan, en Blackheath, una escuela para hijos de los misioneros. Cuando sus padres viajaron a China, Eric y su hermano mayor Rob, partieron con ellos a China.
Durante este tiempo de misión en China, su familia creció y tuvo dos hermanos más. Viajaron 2 ó 3 veces para visitar su patria.

En 1920 se inscribió en la Universidad de Edimburgo de donde se graduaría en 1924, luego de la final olímpica de París. Fue allí, durante sus años en la Universidad donde descubrió sus aptitudes y desarrolló sus dotes atléticas destacándose no solo como corredor sino también como rugbier.

Luego de terminadas las Olimpíadas de París, y de haber concluido sus estudios universitarios, regresó a China, en donde sirvió como misionero desde 1925 hasta 1943, primero en Tianjin y luego en Siaochang. Durante su primera etapa, fue ordenado ministro (1932). Durante los ´30 su trabajo como misionero tuvo el adicional de gran riesgo para su vida ya que se produjo la invasión japonesa a China. En 1934 se casó con Florence Mackenzie, una misionera canadiense con quien tendría tres hijas, Patricia, Heather y Maureen.

Hacia 1941 la situación en China se puso en extremo peligrosa para los ciudadanos británicos, por lo que el Gobierno advirtió a la familia que regrese a Europa. Eric decidió quedarse, pero envió a su esposa e hijas a Canadá.
En 1943 Liddell, junto a otros misioneros americanos, pasó a trabajar tras las líneas japonesas. Fue designado profesor de Matemáticas y supervisor de Deportes. Durante este trabajo, estableció como rutina, que antes de comenzar cada clase o entrenamiento habría de realizarse un devocional.
Ese mismo año aparecieron los primeros síntomas de la enfermedad que le provocaría la muerte, un tumor cerebral. Al poco tiempo fue internado en Weishien. Dos años más tarde, un 21 de febrero de1945 Eric Lidell, el extraordinario corredor olímpico y abnegado misionero falleció en China.
Al enterarse de la muerte de Lidell, Escocia y toda Gran Bretaña estuvo de luto.
Su enfermera relata que sus últimas palabras fueron de regocijo por la tarea cumplida: “Lo he entregado todo”







Notas adicionales sobre el testimonio de Lidell

En 1943, las fuerzas de ocupación japonesas llevaron a cientos de los que llamaron "enemigos nacionales". --norteamericanos y europeos-- a un campo de concentración en la provincia china de Shantung. Éstos tuvieron que soportar meses de hacinamiento, frustración, hastío y temor. Las personalidades chocaban y las riñas eran frecuentes. 
Había entre ellos un hombre descrito por uno de los prisioneros como "sin duda la persona más solicitada, respetada y amada en el campo". Se trataba de Eric Liddell, un misionero de Escocia.
Una prostituta rusa -también prisionera-, dijo más tarde que Liddel fue el único hombre que alguna vez le hiciera un favor sin esperar nada a cambio. Cuando llegó al campamento, sola y despreciada, él le brindó ayuda.
Otro prisionero recuerda: "Tenía un carácter tan amable y simpático, que suavizaba los temperamentos más irritables".
En una airada reunión, todos exigían que alguien hiciera algo por los incansables adolescentes que estaban causando muchos problemas. Liddell presentó una solución: Organizó juegos, manualidades y clases para los muchachos, y se reunía por las noches con ellos.
Liddell había conquistado fama y gloria en los Juegos Olímpicos de 1924, ganando una medalla de oro en la carrera de 400 metros. Pero en ese presidio demostró que era también un triunfador en la carrera cristiana, conquistando la admiración de la mayoría de los detenidos.
“No tienes que ser famoso o especialista para servir al Señor. Dios pregunta solamente si en lo que te desempeñas lo haces con sinceridad y fidelidad”. “Dios te ha llamado para que lleves fruto, y ése fruto debe permanecer”. “Dios honra a sus fieles, y el honrará tu obediencia, con una vida que trasciende hasta la eternidad. La `entrega completa´ a Cristo es la victoria total.” E.H. Lidell

Su vida trascendió la eternidad e inspiró la famosa película"Carros de Fuego"


Fuentes:

Daniel E. Dañeiluk, www.biografias.blogspot.com 

lunes, 9 de febrero de 2009

EL MEJOR REGALO: TÚ


Historia  de Teddy Stallard

 

“Teddy Stallar: seguramente calificaba como uno de los perdedores.  No estaba interesado en sus estudios.  Usaba ropa sucia y arrugada que olía mal.  No se peinaba. Tenía una expresión vacía.  Sin sentimientos.  Una mirada lejana.  Cuando la Señorita Thompson le hablaba a Teddy, siempre contestaba con monosílabos.  No era atractivo, no tenía motivaciones, era distante, y simplemente difícil de amar.  Aunque su profesora decía que amaba a todos los alumnos de su clase. No era exactamente verdad.

 

Cuando ella calificaba las tareas de Teddy, sentía un placer perverso al poner una X al lado de las respuestas equivocadas y cuando ponía una calificación de reprobado en sus hojas.  Siempre lo hacía con mucho entusiasmo.  Debería haber sabido, tenía los archivos de Teddy y sabía bastante de él.  Los documentos decían:

 

Primer año: Teddy muestra muchas promesas con su trabajo y su actitud, pero tiene una situación mala en su casa.

 

Segundo año: Teddy podría trabajar mejor.  Su madre está gravemente enferma.  Recibe poca ayuda en la casa.

 

Tercer año: Teddy es un buen niño, pero muy serio.  Aprende lentamente.  Su madre murió este año.

 

Cuarto Año: Teddy es muy lento, pero tiene buena conducta.  Su padre no muestra interés.

 

La navidad llegó y los niños de la señorita Thompson le llevaron regalos.  Amontonaron los regalos encima de su escritorio y se acercaron a mirar mientras los abría.  Entre los regalos había uno de Teddy Stallard.  Estaba sorprendida que le había llevado un regalo.  Estaba envuelto en papel café y cerrado con cinta adhesiva. En el papel estaba escrito simplemente: “Para la señorita Thompson de Teddy”, cuando abrió su regalo vio un brazalete barato, con solamente la mitad de las piedras falsas y un perfume barato.

 

Los otros niños empezaron a reírse, pero la señorita Thompson, los hizo callar cuando se puso el brazalete y se aplicó un poco de perfume en su muñeca.  Levantó la muñeca y les dijo:

-          Huele muy rico, ¿verdad?- todos los niños captando la idea, asistieron inmediatamente.

Al final del día, cuando todos los demás niños se habían marchado.  Teddy quedó solo con la profesora.  Se acercó al escritorio y le dijo en voz baja:

 

-señorita Thompson… señorita Thompson, usted huele igual que mi mamá… y su brazalete luce bonito en su brazo también.  Me alegro que le hayan gustado mis regalos-

 

 Cuando Teddy salió, la señorita Thompson se arrodilló y pidió perdón a Dios.  Al día siguiente, cuando los niños llegaron a la escuela, había otra  profesora.  La señorita Thompson era otra persona.  Ya no era solamente  una profesora; había llegado a ser una agente de Dios.  Era una persona comprometida a amar a sus niños y a hacer cosas que tendrían consecuencias más allá de su vida. Ayudaba a todos los niños, pero especialmente a los más lentos.  Sobre todo a Teddy Stallard.

Al  final del año académico, Teddy mostraba una mejoría dramática.  Había alcanzado el nivel de los demás alumnos, incluso tenía mejor rendimiento que algunos. 

 

No escuchó nada de Teddy por muchos años. Entonces un día recibió  una carta que decía:

 

Querida señorita Thompson:

 

Quería que usted fuera la primera en saberlo.  Voy a graduarme este año segundo en mi clase.

 

Cariñosamente

 

 

Teddy Stallard

 

Cuatro años más tarde, llegó otra carta:

 

Querida Señorita Thompson:

 

Acaban de decirme que me graduaré primero en mi clase.  Quería que usted fuera la primera persona en saberlo. La Universidad no ha sido fácil, pero me gusta.

 

Cariñosamente.

 

Teddy Stallard.

 

Y cuatro años después:

 

Querida señorita Thompson:

 

Desde hoy día, soy el doctor Ted Stallard, médico,  ¿Qué le parece? Quería que usted fuera la primera persona en saberlo.  Me voy a casar el próximo mes, el 27 para ser exacto.  Quisiera que usted fuera a la boda y que se sentara en el lugar donde se habría sentado mi madre si estuviera viva.  Usted es mi única familia ahora; papá murió el año pasado.

 

Cariñosamente

 

Teddy Stallard

 

La señorita Thompson fue a la boda y se sentó en el lugar de la madre.  Mereció el asiento, por que había hecho algo para Teddy que nunca olvidó.”

 

                                         

En vez de dar algo que se compra con el dinero, tome el riesgo de dar algo que vivirá mucho tiempo después de usted.  

Sea extremadamente generoso(a).  Dé el regalo que solamente usted puede dar.  A usted mismo(a). 


CON CARIÑO PARA TÍ,


Tomado del Manual de Pedagogía I de Luisa Loida Torres Quintanilla

adaptación de:                                          Anthony Campolo, “Who Switched the Price Tags” ¿Quién cambió las etiquetas?  (Waco, Texas: Word Books, 1986.  69-72