sábado, 1 de enero de 2011

¿OCUPA DIOS EL PRIMER LUGAR EN TU VIDA?


Las sociedades se mueven al ritmo que marcan la tecnología, los avances científicos y las modas, que no pasan desapercibidos por hombres, mujeres, niños y jóvenes. Surgen estilos en todos los aspectos que marcan cada generación y además les inducen a tener un tipo de conducta ya determinada. Ahora bien muchos que no van con todo este bagaje de aspectos, son tildados como corrientes, desfasados, fuera de serie o de ortodoxos. En todo esto cabe la música que no deja de ser la que más conduce a muchos a tener comportamientos que en sí, reflejan el contenido de la misma, incluyendo los atuendos que también marcan la pauta de las preferencias musicales.

En una sociedad así, difícilmente se puede evitar ser influenciado y más fácil alienado por tanta transculturización que ya no se sabe ni de donde procede exactamente, esto hace que las personas se vuelvan consumistas y que creen necesidades que en realidad no tienen. Muchos viven materializados, llenando las expectativas que la sociedad impone, caso contrario hay frustración. Otros viven compitiendo por tener el mejor coche, el mejor vestido, los mejores zapatos y la mejor casa, todo esto en cierto modo les da a las personas sentido de pertenencia y estatus social y le hace estar actualizados en todo. Pero y ¿donde cabe lo espiritual? ¿Dónde está Dios en todo esto? Está la preocupación por lo material y por estar al día con lo novedoso y pregunto ¿estamos al día con Dios? ¿Estamos actualizados con Él? Dios y su Palabra nunca pasan de moda, siempre van a la vanguardia en las sociedades, y es que marcan también la pauta y el estilo de vida que se debe llevar y que difiere completamente del estilo que el mundo impone. En Cristo no hay afán y ansiedad, no existe aquello de tanto tienes tanto vales, en él somos invaluables y nos traza el verdadero camino a seguir, nos hace seres originales y no copias de una sociedad consumista. El mundo solo trae insatisfacción, y es que entre más se tiene más se desea, en cambio en Cristo estamos completos y no tenemos necesidad de nada. El mismo dijo: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y justicia y todas las demás cosas os serán añadidas”

Pon a Cristo en el primer lugar de tu vida y el suplirá tus necesidades. Déjate influenciar por él. Que este año nuevo, Cristo sea el Soberano en ti. El saciará tu sed y cubrirá todos tus anhelos. En el estás completo.

Cristo dijo:

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Juan 15:7

Con amor para ti y para mi.