domingo, 25 de octubre de 2009

UNA HERENCIA PODEROSA DE DIOS



En esta oportunidad se hablará de la influencia de los padres sobre los hijos. Mucho se ha dicho que la sociedad es el fiel reflejo de la familia. Y los testimonios que la sociedad da, evidencian sobre la herencia que los padres dejan a sus hijos. La sociedad está intoxicada de mentira y de pecado, y alto es el precio que se tiene que pagar. Cuando se habla de herencia, no solo se debe pensar en bienes materiales o cuentas bancarias, eso a la larga se agota, pero sí en cambio se heredan valores, principio y un estilo de vida que evidencie a Cristo en el corazón todo cambiaría.
la palabra de Dios en el Salmo 112: 1 -2 dice:
Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra;
La generación de los rectos será bendita.
¡Generación bendita y poderosa! Es el resultado de obedecer a Dios y cumplir sus mandamientos.
Veamos algunos ejemplos de familias que dejaron un legado a la sociedad por vivir de acuerdo a las ordenanzas y preceptos divinos:
William y Catherine Booth
Los hijos de tus siervos habitarán seguros, Y su descendencia será establecida delante de ti. (Salmo 102.28).
William y Catherine fueron siervos consagrados del Dios Altísimo. Ambos obtuvieron una herencia de piedad de parte de sus padres que vale la pena conocer. William fue fundador del “Ejército de Salvación”. Durante muchas décadas ésta denominación fue una poderosa fuerza para la salvación de multitudes de personas. William se consagró por completo a Dios y a la salvación de las almas perdidas. Su esposa era de la misma clase de personas dedicadas a Dios, y se daba a sí misma continuamente como un sacrificio vivo para el reino de Dios. El Señor bendijo a ese matrimonio con ocho hijos.
Parece ser que ellos obtuvieron el perfecto equilibrio mencionado anteriormente en cuanto a edificar el reino de Dios. No había duda en los corazones de los hijos de William y Catherine Booth en cuanto a la consagración de los padres. El ambiente del hogar fue contagioso. El buen ejemplo de su hogar se reveló con claridad y la instrucción estuvo llena de los propósitos de Dios. Todos los hijos maduraron y escogieron andar en las pisadas de sus padres… ¡cada uno de los ocho! El Señor los esparció a distintas partes del mundo como misioneros. Ellos compartían su fe en algunas de las ciudades más grandes del mundo. Buscaban a los menos beneficiados de la sociedad para salvarlos, como lo hicieron sus padres.
Estos ocho hijos tuvieron 45 hijos propios. ¿Puedes adivinar lo que hicieron estos 45 nietos de William y Catherine? Ellos observaron las vidas de sus padres completamente dedicadas al Señor y se dieron cuenta que sus padres amaban a Dios. Al ver la vida cristiana genuina en sus padres, cada uno de los 45 nietos escogió servir al Señor. Cada uno se dijo a sí mismo: “¡Voy a andar en el ejemplo de mis padres!” Todos se fueron a distintas partes del mundo a trabajar como misioneros.
Hudson Taylor
En la vida de Hudson Taylor se observa otro ejemplo de lo que es la herencia de la piedad. Hudson fundó la China Inland Mission (“Misión al Interior de China”). Un gran porcentaje de lo que está pasando en China hoy en día se puede trazar hasta los labores pioneras de Hudson en ese país. Hay millones de cristianos en la actual China a causa de una pareja que pasó la antorcha de la fe a sus hijos.
Sin embargo, tres generaciones de ardientes y celosos metodistas antecedieron a Hudson. El bisabuelo de Hudson Taylor, James Taylor, sentó un fundamento que se mantuvo por muchas generaciones. James Taylor se convirtió el día de su boda, luego de escuchar a Juan Wesley predicar sobre los hogares piadosos. El texto de aquel mensaje fue “pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24.15). Allí mismo en su granero, el día de su boda, James se arrodilló y rindió su vida a Jesucristo. Por eso, ¡ él llegó tarde a su propia boda, porque estaba orando para que Dios bendijese su hogar!
Este bisabuelo llegó a convertirse en un predicador laico metodista. Él engendró varios hijos, y todos ellos se criaron con el mismo celo que consumía a su padre. Luego, todos estos hijos tuvieron sus propios hijos, quienes de igual modo llegaron a convertirse en predicadores muy fieles y capaces. ¿Puedes ver el ciclo? Es una hermosa descripción y un ejemplo digno de imitar, ¿verdad? Ahora bien, de todos esos nietos de James, uno de ellos fue el padre de Hudson.
Cuando Hudson todavía era un niño, su padre oró diariamente: “¡Oh Dios, manda misioneros a China!” En aquel entonces había muy pocos misioneros en ese lugar. A diario, el niño Hudson escuchó esas oraciones y las mismas caían como gotas de misericordia en su tierno corazón. A sus seis años de edad, Hudson se apartó a solas con Dios, y le dijo: “Dios, me presento ante ti para ir a China”. Desde aquel día en adelante, el corazón de él se consagró para la obra de Dios entre los inconversos de China.
La historia de Hudson no termina con su muerte. Las generaciones de predicadores siguen hasta la generación actual. Ya hay nueve generaciones de predicadores en la genealogía Taylor. En la actualidad, uno de estos predicadores es misionero en Tailandia. ¡Nueve generaciones de predicadores! ¡Es un ejemplo maravilloso de una herencia para Dios!
¡Oh, Dios... danos una visión!
Una que nos consuma,
Que nos motive,
Que cambie nuestras prioridades,
Que nos aparte cuando estemos demasiados ocupados y
Que el mundo no pueda oscurecer en nuestra vida.

Jonathan Edwards
Ahora enfoquémonos en una historia más sobre la herencia para Dios . Dios usó a Jonathan Edwards hace 250 años atrás para traer el avivamiento a la parte oriental de los EE.UU. Jonathan y Sara, su esposa, se comprometieron al Señor. La herencia cristiana de ellos se puede trazar en sus antecesores durante tres generaciones. Ellos comenzaron su matrimonio, sentando un firme cimiento y una visión de un hogar lleno de hijos fieles. Dios les dio once hijos y ellos se los devolvieron al Señor.
Al estudiar las vidas de Jonathan y Sara se nota que fueron ungidos por el Espíritu Santo. El fruto de esa unción se manifestó tanto en su hogar como en los demás aspectos de sus vidas. El orden en el hogar y el carácter de los hijos fueron tan notables que muchas personas los imitaron. Tales fueron sus atributos que el célebre predicador inglés George Whitefield, al conocerlos, cambió su actitud negativa con respecto al matrimonio. Y el notable guerrero de la oración y misionero David Brainerd planeaba casarse con una de las hijas de Jonathan, pero la pulmonía mató a David antes que la boda se realizara. La descendencia de los Edwards es maravillosa y es también un poderoso ejemplo de una herencia de múltiples generaciones piadosas.
Cinco generaciones de luz
Hace algún tiempo, en el estado de Nueva York, realizaron un estudio de la descendencia (hasta cinco generaciones) de Jonathan y Sara. Los números exactos no se saben, pero las estadísticas reportadas a continuación nos dan a entender la influencia que tuvo ese matrimonio. De cinco generaciones de descendientes de Jonathan se pudieron contar 729 hombres. De éstos 729 hombres por lo menos 200 de ellos llegaron a convertirse en predicadores y 65 fueron maestros en varias escuelas bíblicas. Trece de los descendientes fueron presidentes de universidades y sesenta fueron autores. Muchos de ellos trabajaron en el servicio público, contando así a más de cien que ejercieron el derecho o fueron elegidos como jueces. Además, 60 de éstos hombres se titularon como doctores y hubo unos cuantos que fueron elegidos senadores y gobernadores de algunos estados de los EE.UU. Y hasta uno de los descendientes de Jonathan y Sara logró convertirse en vicepresidente de los EE.UU. Todos éstos hombres fueron descendientes de una sola pareja que se consagró a criar a sus hijos para Dios.

Servir a Dios en Familia vale la pena, la herencia trasciende las generaciones.
Pero igual cuando la familia decide vivir apartada de Dios y de su Palabra los resultados son desastrosos y muy oscuros como el ejemplo que sigue:
Cinco generaciones de oscuridad
En el estado de Nueva York igualmente hicieron otro estudio en cuanto a una descendencia impía. Vale la pena fijarnos en este estudio, ya que el mismo demuestra lo que sucede cuando nos negamos a realizar nuestras responsabilidades. Max Juke y su hermano se casaron con dos hermanas. Ellos no fueron cristianos y rechazaron las enseñanzas de la Biblia. Más bien, ellos optaron vivir egoístamente y escoger su propio camino.
Dentro de las cinco generaciones descendientes de ellos sumaron 1.026 personas, incluyendo a las mujeres. De estos descendientes, 300 murieron antes de tiempo a causa de haber llevado una vida dura. 140 de ellos fueron encarcelados en un promedio de trece años cada uno y 190 mujeres de su descendencia fueron prostitutas. Además, alrededor de cien de los descendientes de estos dos hermanos fueron alcohólicos. Según los datos del estado de Nueva York (y esto para el año 1900, cuando el dólar tenía mucho más valor), el costo de cuidar a tantas personas descarriadas costó $1.200.000,00. ¡Cuán diferente al primer grupo estudiado! De cierto.
“la justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones” (Proverbios 14.34).
Cada padre y madre de familia debe ponerse en la brecha para que cada uno de sus descendientes sea un edificador de ruinas y con la capacidad de poner los cimientos de generación en generación.
Isaías 58:12 Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
Isaías 61:4 Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

Es momento de restaurar la familia, de levantar las ruinas antiguas y sacar de los escombros a muchas generaciones para se conviertan en hombres y mujeres que vivan bajo el mando de nuestro Hacedor.

LEVANTEMOS UNA HERENCIA PODEROSA PARA DIOS...
Con amor para ti y para mí…

lunes, 12 de octubre de 2009

¿QUE HAY EN TU JARDÍN?



Muchas personas el día de hoy se encuentran en encrucijadas y calles sin salida, debido a situaciones difíciles que marcaron su vida. Muchos justifican su amargura, maldad y falta de perdón y hasta las enfermedades a otras personas que en tiempo pasado les hicieron daño. Escudan los resultados de lo que ahora son en el sufrimiento que padecieron a consecuencia de segundos, entre los cuales están padres, madres, amistades, maestros, desconocidos entre otros. El daño pudo haber sido, el abandono o desprecio de los padres, abuso físico y verbal, maltrato entre hermanos, acusaciones injustas, abuso sexual, desprecio por la condición social y más… Dios nos dotó de sentimientos y emociones para que aprendiéramos a disfrutar la vida amando en lugar de odiar, perdonando en lugar de señalar; pero los momentos adversos que todas las personas podemos pasar cambian en la mayoría de veces el jardín de bendiciones en cardos y espinos de maldiciones que afectan no solo a quienes las cultivan, sino que también a quienes les rodean. El alcohólico justifica su situación a problemas presentes o pasados, pero justifica incluso su vicio llamándole enfermedad, y como tal es incurable y no se da cuenta que se lleva de encuentro a su familia, ya que deja en la cantina o en el bar el sustento de sus hijos, se bebe los sueños de sus seres queridos y todo por no reconocer que Dios le hizo libre y que los problemas en lugar de encarcelar son una oportunidad para crecer y fortalecerse más.

En la Biblia, la Palabra de Dios, encontramos ejemplos de hombre y mujeres que pasaron situaciones que pudieron cambiar el rumbo de su vida e incluso hubiesen quedado en el anonimato no por falta de hazañas sino por su vida desastrosa. Y entre ellos están:

Jefté :

11:1 Jefté galaadita era esforzado y valeroso; era hijo de una mujer ramera, y el padre de Jefté era Galaad.
11:2 Pero la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jefté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer. Jueces

José:

37:27 Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.
37:28 Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto. Génesis

David:

19:9 Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando.
19:10 Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche. I Samuel

Estos tres hombres que se encuentran sus relatos en diferentes libros de la Escritura, y que les tocó vivir en momentos o tiempos distintos tienen algo en común, nacieron con estrella la cual en el camino de sus vidas se las intentaron arrebatar, a uno lo despreciaron sus hermanos por ser hijo de una ramera, y lo degradaron hasta echarle de su casa, al segundo el menor en ese momento, sus envidiosos hermanos lo venden como esclavo, y al tercero la locura de un rey le hace huir injustamente como un vil criminal.

Estos jóvenes tenían razones suficientes para vengarse y odiar hasta la muerte, pero en cambio cambiaron su desierto en oasis de bendición.

Más adelante el relato bíblico habla como sus sequedales, se convirtieron en manantiales de esperanza, y su vida afectó para bien a toda una comunidad

Jefté, el despreciado, ahora es buscado por los ancianos, por sus hermanos para que les libere de los amonitas que les asediaban constantemente. Se convierte en juez de Israel llevando la liberación de su pueblo. Si la actitud de Jefté hubiese sido de venganza, las consecuencias de su necedad y amargura hubiesen hecho que todo su pueblo fracasara frente al enemigo.

11:4 Aconteció andando el tiempo, que los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel.
11:5 Y cuando los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel, los ancianos de Galaad fueron a traer a Jefté de la tierra de Tob;
11:6 y dijeron a Jefté: Ven, y serás nuestro jefe, para que peleemos contra los hijos de Amón.
11:7 Jefté respondió a los ancianos de Galaad: ¿No me aborrecisteis vosotros, y me echasteis de la casa de mi padre? ¿Por qué, pues, venís ahora a mí cuando estáis en aflicción?
11:8 Y los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: Por esta misma causa volvemos ahora a ti, para que vengas con nosotros y pelees contra los hijos de Amón, y seas caudillo de todos los que moramos en Galaad. II Samuel

Un principio de una vida restaurada es que hay capacidad de perdón y esto trae como consecuencia liberación tanto para el ofendido como para las agresores. Además es reconocido como líder.

En cuanto a José, el que fue vendido por sus hermanos, le vemos también encarcelado en Egipto acusado de algo que no había hecho, pero su corazón no se llenó de amargura, no dejó que los espinos y cardos secos invadieses su jardín. Y por ello más adelante se le ve como el Gobernador de Egipto, el segundo después de Faraón en teoría, por que en la realidad era el primero ya que faraón no hacía o tomaba decisiones, sin antes consultarlas con José.

45:4 Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.
45:5 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
45:6 Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.
45:7 Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.
45:8 Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.

La vida de este hombre fue de bendición para dos naciones, para los egipcios y para su pueblo Israel. Y en su situación difícil encontramos los siguientes principios que no hubiesen sido posibles, si él no hubiese cultivado rosas de perdón en su jardín interno.

  1. Preservación de vida. 45.5
  2. Preservación de posteridad. 45:7 a
  3. Liberación. 45:7 b
  4. Reconocimiento de la soberanía de Dios sobre su vida. 45:8
  5. Liderazgo con propósito. 45:8

Más adelante, vemos dos tribus salidas de José, la de Manasés y la de Efraín sus hijos. Dios le premio aún después de muerto en sus descendientes. Dios honra a los que le honran y perdona a los que tienen esa capacidad de perdonar y hace proezas con los humildes y con los que reconocen que Dios es Soberano y que no se aturden con el pasado, por muy difícil que haya sido.

Ahora vamos con David, que llegó a ser por cuarenta años rey de Israel, que gozó de buena ancianidad y que tuvo un corazón conforme al corazón de Dios.

Pero antes de ser rey tuvo que huir por los montes de un rey que injustamente lo quería asesinar y en su huída se le fueron añadiendo personas emproblemadas y necesitadas de un líder, que les guiara por la vida.

22:2 Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres. I Samuel

Alguien se podrá preguntar ¿Cómo un hombre con problemas serios que de un momento a otro podría encontrar la muerte, fue jefe de 400 hombres, entre los cuales habían; afligidos, endeudados y amargados?

Siguiendo la lógica el que necesitaba ayuda era el propio David, pero su testimonio y capacidad de perdón le hicieron líder de un grupo de hombres que más adelante les encontramos como los valientes de David II Samuel 23:8. Ellos también superaron sus problemas, pero eso fue posible por la visión de su líder, de no rendirse y por su lealtad a un rey que en realidad no lo merecía.

24:6 Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.
24:7 Así reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino. I Samuel

David fue un líder extraordinario, que superó sus problemas. Y de su vida podemos sacar los siguientes principios:

1. Lealtad. 24. 7

2. Confianza plena en Dios.

3. Temor a Dios.

4. Capacidad de perdón.

5. Liderazgo ejemplar.

6. Honró la memoria de rey Saúl en su descendencia. I Samuel 24: 21-22.

Al final de sus vidas David pudo pronunciar éstas palabras cuyo contenido refleja su fructífera vida y su testimonio fiel a Dios:

23:1 Estas son las palabras postreras de David.
Dijo David hijo de Isaí,
Dijo aquel varón que fue levantado en alto,
El ungido del Dios de Jacob,
El dulce cantor de Israel:
23:2 El Espíritu de Jehová ha hablado por mí,
Y su palabra ha estado en mi lengua.
23:3 El Dios de Israel ha dicho,
Me habló la Roca de Israel:
Habrá un justo que gobierne entre los hombres,
Que gobierne en el temor de Dios.
23:4 Será como la luz de la mañana,
Como el resplandor del sol en una mañana sin nubes,
Como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra.
23:5 No es así mi casa para con Dios;
Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo,
Ordenado en todas las cosas, y será guardado,
Aunque todavía no haga él florecer
Toda mi salvación y mi deseo.
23:6 Mas los impíos serán todos ellos como espinos arrancados,
Los cuales nadie toma con la mano;
23:7 Sino que el que quiere tocarlos
Se arma de hierro y de asta de lanza,
Y son del todo quemados en su lugar. II Samuel

Dios honró a David haciendo pacto eterno con él. Ya que de su descendencia vino el Mesías, nuestro Redentor y Salvador.

Cuando las circunstancias de la vida no te apartan de la bendición que Dios tiene preservada para ti, vienes a ser fuente de bendición para tus generaciones o para toda una nación.

En esta vida hay muchos con problemas como los de éstos tres grandes hombres de Dios. El punto es luchar por tu estrella o estrellarte. Recuerda Dios te hizo con un propósito, no para que te estanques en tus adversidades. Cada situación difícil es una oportunidad para crecer.

Te amo…

Con amor para ti y para mi…

viernes, 9 de octubre de 2009

UNA HISTORIA DE AMOR Y PERDÓN...

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SI CREES QUE ES IMPOSIBLE PERDONAR, MIRA ESTE BELLO TESTIMONIO DE PERDÓN Y AMOR, MINISTRARÁ TU VIDA.
CON AMOR PARA TI Y PARA MÍ...

sábado, 3 de octubre de 2009

¿ATIENDES EL CONSEJO?



5:1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría, Y a mi inteligencia inclina tu oído,
5:2 Para que guardes consejo, Y tus labios conserven la ciencia. 4:5 Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; 4:6 No la dejes, y ella te guardará; Amala, y te conservará. Proverbios

Una pareja de recién casados, era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:
Querida yo voy a salir de la casa, voy a viajar bien lejos, buscar un empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y darte una vida más cómoda y digna. No sé cuánto tiempo voy a estar lejos, solo te pido una cosa, que me esperes y mientras yo esté lejos, seas fiel a mí, pues yo te seré fiel a ti."

Así, siendo joven aun, caminó muchos días a pie, hasta encontrar un hacendado que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su hacienda.
El joven llego y se ofreció para trabajar y fue aceptado. Pidió hacer un trato con su jefe, el cual fue aceptado también. El pacto fue el siguiente: "Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y cuando yo encuentre que debo irme, el señor me libera de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario. Le pido al señor que lo coloque en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya.
El día que yo salga usted me dará el dinero que yo haya ganado."

Estando ambos de acuerdo, aquel joven trabajo durante 20 años, sin vacaciones y sin descanso. Después de veinte años se acerco a su patrón y le dijo: "patrón, ya quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa."

El patrón le respondió: "Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte una propuesta, ¿está bien? Yo te doy tu dinero y tú te vas, o te doy tres consejos y no te doy el dinero y te vas.

Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta."

Él pensó durante dos días, busco al patrón y le dijo: "QUIERO LOS TRES CONSEJOS"

El patrón le recordó: "Si te doy los consejos, no te doy el dinero." Y el empleado respondió: "Quiero los consejos" El patrón entonces le aconsejo:

1. "NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.

2. NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL, pues la curiosidad por el mal puede ser fatal.

3. NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, pues puedes arrepentirte demasiado tarde.
Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no era tan joven, así:

AQUÍ TIENES TRES PANES, dos para comer durante el viaje y el tercero es para comer con tu esposa cuando llegues a tu casa." El hombre entonces, siguió su camino de vuelta, de veinte años lejos de su casa y de su esposa que él tanto amaba.

Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo saludo y le pregunto: "¿Para dónde vas?" Él le respondió: "Voy para un camino muy distante que queda a más de veinte días de caminata por esta carretera." La persona le dijo entonces: "Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegaras en pocos días". El joven contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo, entonces volvió a seguir por el camino normal.

Días después supo que el atajo llevaba a una emboscada.

Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una pensión a la vera de la carretera, donde poder hospedarse.
Pago la tarifa por día y después de tomar un baño se acostó a dormir. De madrugada se levanto asustado con un grito aterrador.
Se levanto de un salto y se dirigió hasta la puerta para ir a donde escucho el grito.

Cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo.

Regreso y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada le pregunto si no había escuchado el grito y él le contesto que si lo había escuchado. El dueño de la posada le pregunto: ¿Y no sintió curiosidad? Él le contesto que no. A lo que el dueño les respondió:

Usted es el primer huésped que sale vivo de aquí, pues mi único hijo tiene crisis de locura, grita durante la noche y cuando el huésped sale, lo mata y lo entierra en la quinta.

El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa. Después de muchos días y noches de caminata, ya al atardecer, vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, camino y vio entre los arbustos la silueta de su esposa. Estaba anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola.

Anduvo un poco más y vio que ella tenía en sus piernas, un hombre al que estaba acariciando los cabellos. Cuando vio aquella escena, su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad.

Respiro profundo, apresuro sus pasos, cuando recordó el tercer consejo. Entonces se paro y reflexiono, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Al amanecer ya con la cabeza fría, él dijo: "NO VOY A MATAR A MI ESPOSA".

Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de nuevo.

Solo que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel a ella." Se dirigió a la puerta de la casa y toco.
Cuando la esposa le abre la puerta y lo reconoce, se cuelga de su cuello y lo abraza afectuosamente. El trató de quitársela de arriba, pero no lo consiguió. Entonces con lagrimas en los ojos le dijo: "Yo te fui fiel y tú me traicionaste. Ella espantada le responde:
"¿Cómo? Yo nunca te traicione, te espere durante veinte años. El entonces le pregunto:

"¿Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde? Y ella le contesto: "AQUEL HOMBRE ES NUESTRO HIJO.
Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada. Hoy él tiene veinte años de edad. Entonces el marido entro, conoció, abrazo a su hijo y les contó toda su historia, en cuanto su esposa preparaba la cena. Se sentaron a comer el último pan juntos.

DESPUÉS DE LA ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO, CON LÁGRIMAS DE EMOCIÓN, él partió el pan y al abrirlo, se encontró todo su dinero, el pago de sus veinte años de dedicación.

El hombre de la historia tomó en serio los tres consejos y por eso triunfó. Ahora bien todos los seres humanos al igual que este hombre recibimos el consejo ya sea de nuestros padres, maestros, pastores, entre otros, el punto es ¿Cuánto se obedece? Así mismo está a nuestra disposición el consejo divino representado en su Palabra y que preserva la vida del ser humano y le proporciona bienestar y riquezas espirituales, para quienes lo siguen al pie de la letra.

La Palabra dice:

8:33 Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis. Proverbios

19:21 Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá.

Si prestamos oído al consejo divino éste permanecerá en nuestros corazones Y entonces caminaremos en la voluntad de Nuestro Salvador.

Es el momento de tomar en serio el consejo divino y las bendiciones de lo alto serán añadidas a tu vida , familia y ministerio.

Con amor para ti y para mí…