viernes, 11 de diciembre de 2009

SIGUE LA RUTA



En un hotel de San Salvador, en cierta ocasión se les ocurrió poner unas huellas que daban a un lugar determinado, éstas iban desde la entrada y eran muy visibles para todos, incluso en letras muy grandes decía “SIGUE LAS HUELLAS” muchos entraban y ni siquiera les ponían atención, otros empezaban a caminar sobre ellas pero luego se salían del trayecto, y seguían su propia ruta, pero una mujer leyó el letrero y empezó a caminar sobre las huellas, ella se miraba feliz, caminando sobre las pisadas, sus acompañantes se burlaban , pero ella estaba determinada a obedecer el letrero de la entrada. Sin darse cuenta las huellas llevaron a esta mujer a un lugar donde de repente sonó una especie de alarma, y para su sorpresa había muchas personas esperándola, incluyendo el gerente del hotel, el cual le dio la noticia que ella era la primera ganadora de “sigue las huellas”, y le dijeron que podía permanecer en el hotel el tiempo que quisiera, comer lo que se le antojara, ya que los gastos correrían a cuenta del hotel, y además ganó otros premios más. La obediencia de esta mujer ante la sencilla indicación de “SIGUE LAS HUELLAS” fue su recompensa y a la vez sirvió de lección para los que ni prestaron atención a las palabras de la entrada.

Igual sucede hoy en día, muchos saben que la Biblia es el mapa de la vida, pero no siguen las huellas trazadas por nuestro Salvador Jesucristo. Otros comienzan a caminar siguiendo las pisadas del maestro, pero se rinden y abandonan la ruta, alejándose más y más, sin darse cuenta que eso les costará la vida.

La Palabra de Dios dice en Proverbios:

3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
3:7 No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal;
3:8 Porque será medicina a tu cuerpo,
Y refrigerio para tus huesos.”

Es necesario reconocer a Dios en todos nuestros caminos y el endereza nuestras veredas, y nos lleva por la senda recta, donde en lugar de muerte se encuentra vida y vida en abundancia.

Además el que camina alejado de Dios anda en oscuridad, no sabe que de pronto tropezará y caerá.

Proverbios 4:19 dice: El camino de los impíos es como la oscuridad;
No saben en qué tropiezan.

Por eso que Dios nos insta a seguir la senda recta y que nuestros ojos miren lo recto, por que esa es la dirección correcta escrita desde el corazón de nuestro Padre celestial, la cual nos apartará del mal.

Proverbios 4:25 Tus ojos miren lo recto,
Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
4:26 Examina la senda de tus pies,
Y todos tus caminos sean rectos.
4:27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;
Aparta tu pie del mal.

Además seguir las huellas de nuestro Redentor, nos libran de caer en el Seol, como dice en Proverbios

15:24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido,
Para apartarse del Seol abajo.

El mundo camina en tinieblas lamentablemente, ignoran los letreros y las señales de tránsito de la Palabra que les indican la ruta a seguir. Muchos creen que seguir filosofías, religiones orientales o vernaculares les llevan directo a la luz, sin darse cuenta que caminan como zombis de un lado a otro como barcos en alta mar sin piloto, para ellos es que la Palabra dice en Proverbios:

16:25 Hay camino que parece derecho al hombre,
Pero su fin es camino de muerte."




Es momento de hacer un alto en tu vida y sigue el sendero de Cristo, el del Camino derecho que te lleva a delicados pastos y te hace caminar por sendas de justicia, y que aunque andes por valles de sombras de muerte no temerás mal alguno, por que su vara y su cayado te infundirán aliento… Salmo 23

Sigue la Ruta de Cristo la de Juan 3: 16 y al final serás llamado bienaventurado y recibirás el premio, ya que habitarás junto al abrigo del Altísimo y morarás bajo la sombra del omnipotente. Además serás hospedado en el mejor hotel del mundo con todos los gastos pagados, es un hotel más lindo que uno de cinco estrellas, es toda una ciudad para que disfrutes de los manjares celestiales cuyo principal postre es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Apocalipsis 21:25 Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche.
21:26 Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella.
21:27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

Ahora te pregunto ¿está tu nombre inscrito en el libro de la Vida? ¿no? pues sigue la ruta: Juan 3.16 … “Todo aquel que el cree no se pierda más tenga vida eterna…”

Si quieres recibir el galardón no te desvíes de la ruta.

Apocalipsis 22:7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

22:12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
22:13
Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.
22:14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida,y para entrar por las puertas en la ciudad.
22:15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

“SIGUE LA RUTA”

CON AMOR PARA TI Y PARA MÍ




1 comentario:

Diego dijo...

que El nos guie y nosotros sigamoslo.

que estes muy bien, bendiciones.

Au revoir.