domingo, 8 de febrero de 2009

Huellas que seguir....

Un padre de familia iba con su pequeño hijo de paseo por el campo, disfrutaban de la belleza del paisaje, el trinar de las aves y admiraban la majestad de un volcán que se erguía frente a ellos.    a ratos se detenían para tomar agua y  respirar el aroma de las flores. 
De repente se toparon con un gran río, el cual era atravezado por un viejo puente colgante, las tablas del mismo ya estaban viejísimas.   Ante tal situación el padre que iba adelante del hijo, disponiendose a cruzar el viejo puente, le dijo:  Hijo mio, mira donde pisas, ya que este puente es riesgoso.   Ante tal consejo el hijo le
respondió,  Padre mejor mira tú donde pisas ya que yo pondré los pies, donde los pongas tú."

¡Hijos que bellos son!, son nuestra herencia, el Salmo 127 dice: "He aquí herencia de Jehová son los hijos, cosa de estima el fruto del vientre, como saetas en manos del valiente, así son los hijos  habidos en la juventud, bienaventurado el varón que llenó su aljaba de ellos..."

Como padres somos responsables de dejar un legado a  los hijos, este legado trasciende lo material, ya que se relaciona con la eternidad,  ¿Que herencia les estamos dejando a ellos?
ellos ven nuestros pasos y los siguen, como el niño de la historia, ¿donde o sobre que estamos parados?   ¿que clase se huellas seguiran ellos?   las que van derecho al abismo o a la perdición o las que van derecho a Cristo.   
Como padres estamos obligados a seguir las pisadas de Cristo, el Maestro de maestros,  y si así fuere, nuestros chicos seguiran las nuestras. 

¿Cuál es el  legado de tus  hijos?

Con cariño para tí y para mí. 

1 comentario:

juanmanuel dijo...

Es verdad que tenemos que seguir los pasos de Jesús y no nuestros propios pasos y lo importante de que los pasos que demos los padres sean correctos para que nuestros hijos los sigan. Bendiciones Luisa